Macri en Nueva York: señales,baile y acuerdo

Jueves, 27 de Septiembre de 2018

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En la gira por Nueva York el presidente buscó convencer a los mercados internacionales, mientras tuvo que sacrificar a Caputo para complacer al fondo. Bailó y declaró su amor a Christine.

Previo al regreso a Buenos Aires, el presidente Mauricio Macri ofreció una rueda de prensa en un hotel neoyorkino. Junto al ministro de Hacienda, Nicolás Dujovne, no pudo precisar cuánto dinero le adelantará el Fondo Monetario Internacional de los 20.000 millones de dólares que había pedido, para afrontar la segunda corrida cambiaria en cinco meses. El organismo internacional le otorgaría entre 3.000 y 5.000 millones, (finalmente será de 7.000 millones) menos de lo esperado, y condicionado por la abrupta y desprolija despedida del presidente del Banco Central de la República Argentina,  Luis "Toto" Caputo.

Macri trató de disimular  asegurando que “sabía que se iría”, que la salida ya estaba acordada y que “le dijimos a Luis que él eligiera el momento apropiado”.

El “momento apropiado” se encontraba en plena visita del Presidente, diseñada para convencer a los especuladores que la Argentina seguía siendo buen negocio y, sobre todo, previsible. Difícil de creer.

El Financial Times, que tan amablemente había recibido el día anterior al Presidente, no lo creyó y usó el principal título de su tapa para decir que “La crisis argentina se profundiza con la salida del jefe del Banco Central tras solo 3 meses en el puesto”. Tampoco lo creyó Forbes, que se permitió comparar la renuncia de Caputo con un oportuno salto a tiempo desde el Titanic.

Caputo será reemplazado por Guido Sandleris, un economista que hasta ahora trabajó como subsecretario de Finanzas del ministro de Economía bonaerense, Hernán Lacunza. El desplazamiento de Caputo despertó más incertidumbre en los mercados y en Wall Street, destinatarios de los gestos de Macri , desde las reuniones  con tenedores de bonos argentinos, hasta la entrevista a la agencia Bloomberg.

Macri reafirmó que "no hay plan B" a su modelo económico y confirmó su postulación a la reelección en las presidenciales de 2019, una señal dirigida a los aliados en Wall Street  Ese mismo interrogante es compartido por la directora gerente del FMI, Christine Lagarde, y por el directorio del organismo 

 

Casi en simultáneo con la conferencia de prensa que Macri ofreció con Dujovne, Lagarde difundió un tweet en el que anticipó que estaban "cerca de la línea de meta para alcanzar una revisión del acuerdo", al nivel de staff del organismo, pero sujeto a su aprobación por la junta ejecutiva. La señal ya había sido captada.

Dentro de la Casa Rosada admiten la importancia del giro en la entidad monetaria nacional, luego de "serias diferencias de Toto con los técnicos del FMI respecto a la utilización de reservas para contener la suba del dólar, cuando la posición de Washington es no utilizarlas y dejar que la divisa defina su precio". Todo un contraste con lo sucedido la semana pasada, y en medio de severas desmentidas oficiales sobre la partida de Caputo por estas diferencias, algo que finalmente se blanqueó en Nueva York, el escenario elegido por Macri para tomar distancia del cuarto paro nacional convocado por la Confederación General del Trabajo (CGT) contra su política económica.

Macri el lunes por la noche bailó eufórico  con la millonaria Adrienne Arsht, dedicada a la filantropía. Su nombre es la marca del centro de estudios sobre América Latina que le entregó el premio "Ciudadano Global 2018", junto a la primera ministra de Noruega, Erna Solberg. El ente es parte del Atlantic Council, un influyente think thank creado durante la Guerra Fría y dedicado al lobby energético y armamentista.