D’Alessio quedó procesado por “espionaje ilegal” y el fiscal Stornelli está virtualmente imputado

Martes, 26 de Febrero de 2019

  • storneli-dalesio

El juez federal de Dolores Alejo Ramos Padilla procesó con prisión preventiva a Marcelo D’Alessio por integrar una asociación ilícita vinculada con “la actividad de agentes de inteligencia orgánicos o inorgánicos- que están llevando adelante operaciones ilícitas vinculadas con la actividad del Poder Judicial de la Nación y del Ministerio Público Fiscal”. El fallo complica al fiscal Carlos Stornelli, aunque no lo involucra en el cobro de coimas sino en otro tipo de operaciones ilegales.

Para Ramos Padilla, “desde la Fiscalía se actuó en forma promiscua, generando relaciones estrechas y de mutua colaboración que no debieron permitirse y que, con anuencia del Fiscal (Stornelli) se llevaron adelante operaciones de inteligencia y de acción psicológica para el ‘éxito’ de sus investigaciones judiciales o para atender la imagen del propio magistrado”.


El excomisario de la Bonaerense Ricardo Bogoliuk y su ex colega Aníbal Degastaldi, ambos supuestos agentes de inteligencia –según D’Alessio- fueron detenidos también por orden del juez federal de Dolores como supuestos miembros de la misma asociación ilícita por la que fue procesado con prisión preventiva el supuesto falso abogado D’Alessio.


“La asociación habría actuado de forma permanente y estable en varios cursos de acción delictivos, con división de roles y coordinación de funciones entre sus diversos miembros y llevó adelante diversas actividades ilícitas cuyas particularidades deberán ser profundizadas y entre las que se han destacado en este resolutorio únicamente algunas vinculadas a actividades de espionaje ilegal” dice el magistrado en su resolución, e identifica al menos cuatro episodios, pero podrían sumarse siete u ocho más. Por ahora, se investiga la extorsión a Pedro Etchebest; una maniobra de la cámara oculta para perjudicar al abogado de unos de los detenidos en la causa de las fotocopias José Manuel Ubeira (donde Stornelli estaría especialmente complicado); el “ablande” y la coacción sobre el presunto arrepentido de la petrolera venezolana PDVSA Gonzalo Brusa Dovat y el posible pago al financista Leonardo Fariña para que declare en determinado sentido.

Y a través de dicha resolución asegura que “los distintos miembros de la organización actuaron de manera coordinada y de acuerdo a los distintos roles que cada uno podía llevar adelante, con lo que se ha comprobado ampliamente no sólo la finalidad delictuosa que requiere el tipo penal, sino también el alto grado de organización que tenía la misma”.

El juez detectó la participación de un sector de la prensa en las actividades presuntamente ilegales de D’Alessio. “La actividad de los periodistas y de los funcionarios judiciales sin duda hace al sostenimiento del Estado de Derecho, la libertad de expresión y los valores democráticos. Sin embargo, en algunos casos puede ocurrir que la actividad de alguno esté concatenada con una maniobra previa de espionaje ilegal”. El fallo menciona a varios periodistas en distintas situaciones, y anuncia que investigará a por lo menos cuatro de ellos: Daniel Santoro, Eduardo Feinmann, Rodrigo Alegre y Rolando Graña.


Además formula una crítica a la actitud de la Justicia Federal de la Capital Federal, que intenta sacarle la causa a Ramos Padilla para tramitarla en Comodoro Py 2002. Dijo el juez de Dolores: “no puedo comprender el pedido intempestivo que formuló el Dr. Julián Ercolini, que reclamó una inhibitoria –sin siquiera certificar esta causa- cuando aún estaba en secreto de sumario y en plena etapa de recolección de pruebas, y de este modo puso en riesgo la investigación y la posibilidad de avanzar a partir de la herramienta que permite la reserva de las actuaciones”.